Basura electrónica, un problema en Asia

En esos seis años de estudio, el volumen de residuos proveniente de aparatos electrónicos en esa región aumentó 63%. El problema seguirá en aumento porque los restos electrónicos, en muchos casos, son descartados sin ningún control.

La investigación también arrojó que China fue el país que dejó la máxima cantidad de basura electrónica y duplicó la generación de ésta con 6,7 millones de toneladas, un 107% más con respecto a los datos registrados antes de 2010. (Vea “Una aplicación para reciclar la basura electrónica”)

Lo anterior obedece a que cada habitante chino produce 19,13 kilogramos de residuos electrónicos al año, un dato alarmante que retrata, a su vez, el aumento de la renta en las familias asiáticas, lo cual provoca una alta demanda de smartphones, electrodomésticos, ordenadores y, por consiguiente, el aumento de más basura, según el estudio.

Las exorbitantes montañas de basura electrónica han creado un problema de reciclaje mundial. “Del 100 % de la basura global que se exporta para reutilizarla en los países asiáticos, el 90% llega a este fin mientras que el 10% acaba tratándose con prácticas poco profesionales”, explica Ruediger Kueh, responsable del estudio y líder del Instituto de Medio Ambiente y Seguridad Humana en Bönn (Alemania).

Uno de los riesgos de este tipo de reciclaje, como lo describen los investigadores, es que se hace combustión abierta y baño ácido (meter los residuos en ácido sulfúrico), lo que puede ocasionar afectaciones graves en la salud de quienes realizan estas labores.

En países como Japón y Taiwán se está intentando reformular estas prácticas, pero en otros, como Camboya y Vietnam, aún hace falta robustecer su normativa, concluyó el estudio.