Casa por cárcel al ex director del IDU, Andrés Camargo

Un juez de ejecución de penas le otorgó el beneficio de casa por cárcel al exdirector del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Andrés Camargo Ardila, condenado a cinco años de prisión por su responsabilidad en los hechos que rodearon las irregularidades en el proceso de licitación y ejecución del contrato para el relleno fluido en las losas de la primera fase de TransMilenio en el año 2000.

Camargo Ardila, quien se encontraba en la cárcel La Picota desde el pasado 6 de julio, fue trasladado a su residencia para que cumpla el resto de la pena impuesta por la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia por su responsabilidad en el delito de celebración de contratos sin el cumplimiento de requisitos legales.

El despacho judicial certificó que el exfuncionarios ya cumplió la mayoría de la pena impuesta, ha tenido un buen comportamiento en el centro carcelario y ha cumplido con los requerimientos de la justicia, esto es que se entregó cuando conoció que existía una orden de detención por parte de la Corte Suprema. (Ver Exdirector del IDU, Andrés Camargo se entregó a las autoridades)

En el fallo emitido en junio de 2016, la Corte Suprema consideró que el entonces director del IDU no evitó un resultado típico (la violación de los principios de planeación y responsabilidad en materia de contratación administrativa) teniendo la capacidad, los medios de control y el conocimiento de la situación para evitarlo. Hecho por el cual existe una responsabilidad de su parte en estas irregularidades que afectaron a la ciudad.  (Ver Revive el caso Andrés Camargo)

La Sala advirtió que el material de relleno fluido -conformado por cemento, arena y un aditivo- no cumplió con las condiciones de calidad y durabilidad, esto puesto que la empresa Cemex certificó que tenía una garantía de 20 años, sin embargo a los pocos meses de su instalación las losas de la Avenida Caracas se fracturaron, lo que tuvo como consecuencia su cambio causándo un daño patrimonial al Distrital. 

En este sentido considera que desde su cargo fue el encargado de dar apertura al proceso de licitación pese a que no se habían elaborado los diseños suficientes para iniciar la referida obra, una de las más importantes de la época. (Ver Procuraduría le solicitó a la Corte Suprema absolver al exdirector del IDU, Andrés Camargo)

Permitiendo así la modificación del material de relleno fluido en el pliego de condiciones, tanto en su calidad de resistencia como en las áreas en las cuales iba a aplicarse. Y siempre estuvo al tanto de tales incidencias, bien sea por las reuniones de la Junta Directiva, o por la información directa que recibía de sus subalternos.

Estas acciones condujeron a daños graves en la adecuación de la autopista Norte para el proyecto TransMilenio superiores a los 108 mil millones de pesos. Afectando así el bien jurídico de la administración pública y del bienestar de los bogotanos que sufrieron las falencias. (Ver Corte Constitucional ordena revisar proceso contra exdirector del IDU, Andrés Camargo)

“Siempre estuvo al tanto de tales incidencias, bien por sea por reuniones de la Junta Directiva, o por la información directa que recibía de sus subalternos. Ello condujo a daños graves en la adecuación de la autopista para el proyecto Transmilenio, uno de los más importantes de la época, daños que el Tribunal encontró demostrado en cuantía de $108.622.563.622. Transgredió, por lo tanto, el bien jurídico de la administración pública incurriendo en la realización del delito de contrato sin cumplimiento de requisitos legales”, señaló uno de los apartes del fallo de la Corte.

Para la Fiscalía General el entonces director del IDU incurrió en fallas en el proceso de contratación de la troncal de TransMilenio al seleccionar el denominado ‘relleno fluido’ el cual presentó fraccionamiento al poco tiempo de su instalación pese a que el convenio contractual afirmaba que tenía una garantía de 10 años. Esto obligó al Distrito a invertir 23.400 millones de pesos para reparar 4.834 losas.

Para el ente investigador en la celebración de este contrato se presentaron evidentes irregularidades puesto que la empresa seleccionada no contaba con la experiencia ni con los requerimientos exigidos para la realización de dicha obra. En su defensa Camargo indicó que no tuvo participación directa en la celebración de este contrato puesto que el mismo fue avalado por la junta directiva.

Camargo Ardila ya estuvo privado de su libertad durante dos años y medio en el Centro de Estudios Superiores de la Policía Nacional. Recuperó su libertad en octubre de 2015 después que la Corte Constitucional le ordenará a la Corte Suprema de Justicia revisar el recurso extraordinario de casación presentado por su defensa.