“Críticas de Uribe me hacen pensar en Trump”: Sergio Coronado, diputado francés

Al agitado escenario político global al que se asiste hoy en día tras la posesión de Donald Trump como nuevo presidente de Estados Unidos, en los próximos meses se sumarán otros episodios que no solo para las grandes potencias mundiales pueden generar incertidumbre. Una de ellos tiene que ver con las elecciones presidenciales en Francia, en abril próximo. La popularidad de su actual mandatario, François Hollande, va en picada y eso aumenta las probabilidades de que su sucesor sea abiertamente opuesto a su línea de gobierno. (Lea: “Francia y Europa están cumpliendo su cita con la paz”: Santos sobre visita de Hollande)

Por eso, no sorprende que la mirada que estaba puesta en Norte América ahora se vuelque hacia el país europeo y Colombia, sin duda, será uno de esos países que seguirá de cerca esas elecciones. ¿La razón? Francia ha sido un aliado clave, además de los asuntos económicos, por su apoyo al acuerdo de paz que firmó el gobierno Santos con las Farc. De hecho, en sus manos –y en la de los otros cuatro países con presencia permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU (Inglaterra, Rusia, China y Estados Unidos)– estuvo la decisión de avalar una misión especial que vigilara el cumplimiento del cese bilateral del fuego.

En la visita que desde este domingo realiza a Colombia el presidente francés, François Hollande, lo acompañan varios diputados de su país, quienes ayer estuvieron con él en Capitolio donde fueron recibidos por el presidente del Congreso, Mauricio Lizcano, y varios senadores y representantes de todos los partidos, interesados en escuchar la postura de Francia con respecto a la realidad colombiana.

Aunque se da por descontado el acompañamiento a la implementación de la paz, hay una situación que les preocupa: la falta de apoyo de la sociedad colombiana al acuerdo, demostrada con la derrota del Sí en el plebiscito del 2 de octubre. En diálogo con El Espectador, el diputado Sergio Coronado, del partido Los Verdes para los franceses del exterior, dijo que esa situación generó varias inquietudes en su gobierno. De hecho, cree que de no fortalecerse la pedagogía para explicar el contenido de lo pactado, su pueden generar graves dificultades a la hora de cumplir con los acuerdos. Coronado se manifestó también molesto con las críticas de la oposición a la visita de Hollande al país.

Francia está atravesando por un momento crucial en el que, dentro de pocos meses, elegirá a su nuevo presidente. ¿Qué significa que justo ahora decidan visitar Colombia?

Era un compromiso adquirido por el presidente François Hollande cuando el presidente Juan Manuel Santos estuvo en Francia. Aquí tenemos una comunidad francesa importante y dinámica, ya que seguimos siendo el primer empleador privado en este país y Colombia se ha transformado en un lugar más atractivo para los franceses. Pero además, queríamos dar a conocer nuestro apoyo al proceso de paz, que es necesario porque se abre un periodo difícil. Hay retos muy complicados para el Gobierno y para la ciudadanía, y construir la paz necesita de un compromiso del conjunto de la sociedad, del Estado y de las fuerzas políticas. En ese caso, el apoyo de la comunidad internacional es muy importante. Eso fue lo que quisimos decirles a los senadores y representantes, y Francia, como miembro del Consejo de Seguridad y como potencia mundial, va a estar del lado de Colombia.

¿Cuáles cree que serán los retos más importantes de cara a la consolidación de la paz?

Me parece que un reto muy importante es obtener un apoyo popular amplio. No es fácil llevar a cabo un proceso de paz con un primer resultado negativo en su refrendación. Y me parece importante, además, que los compromisos del Estado y de la guerrilla desmovilizada puedan ser respetados. Hay que asegurar la vida de los guerrilleros que han elegido jugársela por la paz en un compromiso civil. Sabemos que hay una oposición grande en Colombia, encabezadas por el expresidente Álvaro Uribe, y por eso se necesita un compromiso colombiano e internacional, y no es por nada que la comunidad internacional, por medio de la Academia Sueca, le otorgó el premio Nobel de la Paz al presidente Santos.

Por cierto, ¿cómo recibieron las críticas que lanzó Uribe contra la visita del presidente Hollande a Colombia y la forma en la que se refirió a su lucha contra el terrorismo islámico?

Él atacó de manera muy fea la visita del presidente Hollande a Colombia y, honestamente, es una actitud muy desubicada para un expresidente, cuando se sabe lo que ha sufrido Francia últimamente. Y acusar al presidente Hollande de no haber sabido responder al terrorismo es cuestionable. Yo no veo que en ese caso se pueda discutir a ese nivel. Sin embargo, nosotros conservamos el recuerdo de las muestras de solidaridad del Gobierno y del pueblo colombiano cuando Francia fue azotada por los atentados. Eso es lo que vamos a recordar, más que las críticas de Uribe que, cuando veo sus tuits, me hace pensar mucho en Trump.

¿Puede ser Uribe un obstáculo para la implementación de la paz?

Es claro que cuando uno tiene popularidad y cuando ocupó cargos de gran importancia como él, eso tiene peso y su voz cuenta. Me gustaría que en Colombia se comprometan a favor de la paz, pero el hecho de que un expresidente haya abanderado con críticas, a veces fuera de tono y con temas que no figuraban en los acuerdos de paz, me parece una pena.

¿Cómo cree que van a ser las relaciones entre Estados Unidos, Francia y Colombia con la llegada de Donald Trump a la Presidencia?

Uno de los temas de la presidencia de Trump es una forma de unilateralismo. Lo que le interesa es Estados Unidos y ese país puede, en algunos casos, apoyar procesos de paz, pero no estoy seguro de que el interés de Trump sea interesarse en procesos fuera de su país a favor de la paz. Entonces, su llegada sí representa un riesgo para el acuerdo firmado en Colombia.