El deporte estadounidense, en contra de la política migratoria de Trump

El pasado viernes el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto en donde suspendía la entrada a territorio norteamericano a personas nacidas en Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen. Por su puesto, está decisión trajo repercusiones desde todo tipo de ámbito social. El deporte no fue la excepción. (Vea: El decálogo migratorio de Trump)

Así lo hizo saber el capitán de la selección de fútbol estadounidense, Michael Bradley. El jugador del Toronto F.C. publicó este domingo en su red social de Instagram un escueto escrito en donde decía sentirse “triste y avergonzado” por las restricciones migratorias impuestas por Trump.

“Cuando Trump fue elegido presidente, pensaba que sería diferente del candidato que fue, que reemplazaría su retórica xenófoba, misógina y narcisista por un acercamiento más humilde y comedido a la hora de dirigir nuestro país”, señalaba el escrito del futbolista de 29 años. (Lea: Detienen a refugiados en aeropuertos de EE.UU)

Bradley reconoce que este tipo de decisiones es un paso atrás en el ambicioso proyecto americano, de globalizar cada uno de sus deportes llevándolos a cabo en otros países como la NFL, MLS y NBA. “Me equivoqué y las restricciones que ahora atañen a los musulmanes demuestran una vez más que se trata de una persona que no está en sintonía con nuestro país y que no hace lo que se necesita para hacerlo avanzar”.

Sunil Gulati, presidente de la Federación de Fútbol de Estados Unidos, también se mostró preocupado porque este tipo de medidas perjudique las intenciones que tiene el país de organizar grandes eventos deportivos. Entre estos, la Copa Mundo 2026. “Cómo afectará el veto en términos de eventos internacionales, creo que es, francamente, una preocupación secundaria en este momento. El problema de la orden ejecutiva y sus implicaciones van mucho más allá de eso”.

La NBA tampoco se quedó callada

Mike Bass, portavoz de la NBA, señaló que la organización de baloncesto norteamericano es una competición “global” y afirmó que está “orgullosa de atraer a los mejores jugadores de todo el mundo”.

“Hemos contactado con el Departamento de Estado y estamos en proceso de recabar información para entender cómo esta orden ejecutiva se aplicaría a jugadores de nuestra liga que son de uno de los países afectados”, dijo a través de con un comunicado el portavoz, quien se refería a Thon Maker de los Milwaukee Bucks y Luol Deng de Los Angeles Lakers, originarios de Sudán, uno de los siete países afectados por las medidas de Trump.  

A estas inconformidades también se han sumados varios jugadores y entrenadores de la NBA, incluidas estrellas como LeBron James y leyendas de los banquillos como Gregg Popovich, han expresado en los últimos meses su oposición frontal a muchas de las ideas del actual mandatario estadounidense.

Tras la aprobación de la orden sobre inmigración, el jugador de los Brooklyn Nets Rondae Hollis-Jefferson criticó con dureza la medida. El jugador, quien es musulmán, aseguró que es “desgarrador” ver el impacto de estas medidas en muchas personas. “No se puede juzgar a todo un grupo por las acciones de uno. Siento que esto no es correcto”.

Los Juegos Olímpicos 2024 en Los Ángeles corren peligro

Este decreto podría igualmente tener consecuencias negativas sobre la candidatura de Los Angeles a los Juegos Olímpicos de 2024. La ciudad que ya organizó los Juegos en 1932 y 1984, compite con Budapest y París para acoger la mayor cita deportiva del planeta, cuya elección se conocerá el próximo mes de septiembre en Lima, Perú.

Eric Garcetti, alcalde de la ciudad, condenó el viernes y el sábado estas restricciones migratorias, lamentando que estas nuevas medidas “crean injustamente falsas ideas sobre los refugiados”.

“Los Angeles será siempre un refugio donde los más vulnerables que huyan de la guerra, de la opresión política y religiosa se sentirán seguros y protegidos”, señaló Garcetti que espera que su ciudad sea la elegida por el Comité Olímpico.