Otto Bula también fue contratado por Odebrecht para el contrato del río Magdalena

Luego de que el excongresista Otto Bula fuera capturado el pasado 14 de enero por presuntamente haber recibido un soborno US $4,6 millones por parte de la firma Odebrecht, para que ayudara a que esta compañía consiguiera el contrato de la vía Ocaña-Gamarra, se conoció otro contrato en el que aparece el exsenador liberal.

Se trata de un contrato con fecha del 8 de abil de 2016, que fue conocido por El Espectador. En dicho documento, Navelena, el consorcio para la recuperación del río Magdalena en el que Odebrecht era socio mayoritario, contrató a Otto Bula para que “preste asesoría y todas las gestiones necesarias a fin de identificar una empresa idónea, con capacidad jurídica financiera y técnica, que pueda aportar el cierre financiero ya sea con equity  o con financiación para participar con el contratante (Odebrecht) en la navegabilidad del rio”, señala el texto.

Por esta gestión, Navelena le pagaría a Bula $6.000 millones, pero solo si el excongresista cumplía con la misión asignada en un plazo de 120 días. El documento dice, de manera textual, que el pago “está condicionado a la aceptación y firma del otrosí por parte de Cormagdalena”, la entidad que estaba supervisando las gestiones para la recuperación de la navegabilidad del Magdalena.

En el documento dice además que el pago se adelantaría en varios pagos parciales, dependiendo de los “éxitos parciales” que alcanzara Bula. Así, se determinó que al exsenador se le desembolsarían $400 millones si lograba identificar a un posible socio inversionista y se lo presentaba a Navelena, y que, tras dicho encuentro, el posible socio manifestara su interés en hacer parte del negocio.

Un segundo pago de $600 millones se haría tras la firma del contrato de promesa de compra y venta de participación entre Navelena y la hipotética empresa inversionista. Luego, Bula recibiría $800 millones cuando se presentara a Cormagdalena los documentos para que el posible socio inversionista entrara a participar de manera oficial en el negocio.

El resto de los honorarios se le pagarían un mes después de que Cormagdalena aceptara formalmente al nuevo socio y se diera el cierre financiero del proyecto. Si no se lograba incluir a un nuevo socio, o si Cormagdalena no aceptaba al mismo, el contrato quedaba cancelado y Bula no recibiría la totalidad de la comisión.

Este diario conoció además los documentos en los que se evidencia, según la Fiscalía, que Bula habría recibido los tres pagos previstos en el contrato. El 1° de julio de 2016, el entonces senador le envió a la empresa Odebrecht una factura de venta por $464 millones, que tenía como motivo “primer anticipo contrato success fee (honorarios por resultado o cuota de éxito)”.

Cinco días después, se generó un cheque a su nombre en el que se evidencia que la empresa le pagó $407 millones. Luego, el dos de septiembre de 2016, la firma Odebrecht generó otro pago a Bula por $407 millones. Un día antes, el congresista le había enviado a la empresa una factura de venta, también por concepto del mencionado contrato.

El socio que Bula había conseguido para Odebrecht era la firma Afavías – Engenheraria e Construcoes S.A., otra firma constructora extranjera que tiene su centro de operaciones Lisboa (Portugal). El Espectador conoció un acuerdo de confidencialidad entre Afa y Navelena, y además, una carta que le envió la empresa portuguesa a Cormagdalena el 11 de mayo de 2016, en el que le expresó al entonces director, el capitán Luis Álvaro Mendoza, su intención de unirse al proyecto.

“Nos dirigimos a usted con la finalidad de confirmar nuestra disponibilidad para avanzar como socios en la Concesionaria y el Consorcio Constructor de Navelena, con una posición de 51% en ambas”, dice la misiva, que al final señala que siguen en negociaciones con Odebrecht “para la cesión del control accionista, asegurando que el liderazgo técnico y de ingeniería se quedará con Odebrecht”. Dos meses más tarde –como lo estableció el contrato– Bula recibió la primera de tres comisiones parciales.

El 22 de junio, tan solo un mes después, Navelena le envió a Cormagdalena la documentación necesaria para que Afavías fuera admitida dentro de la sociedad. En el paquete iban las acreditaciones del patrimonio de la empresa interesada, los estadios financieros de esa firma para el año 2011, sus activos y pasivos, e incluso, un borrador del contrato que se suscribiría entre las partes, si Cormagdalena aceptaba al nuevo socio.

Así se conocieron las pruebas

Un día antes de que el escándalo de Odebrecht explotara en Colombia, el 20 de diciembre de 2016, Luis Fernando Andrade, director encargado de Cormagdalena, fue informado por Navelena sobre el contrato que había suscrito Otto Bula con la empresa para que sirviera de lobbista, luego de que Andrade preguntara por ese documento.

“El contrato fue suscrito bajo el esquema de reorganización que para la fecha estaba evaluado dicha sociedad, con miras a salvar el proyecto (…). El contrato busca exclusivamente que el señor Bula actúe como gestor intermediario en la búsqueda de un socio estratégico o financiador para el proyecto y no tiene por objeto gestiones o acercamientos de ningún tipo ni con autoridades ni con entes públicos”, le aseguró Navelena al entonces director de Cormagdalena.

Navalena también le informó a Andrade que Bula presentó a Odebrecht la empresa brasilera Afavías – Engenheraria e Construcoes S.A. Incluso, la misma Navalena alcanzó a presentar a Cormagdalena la documentación de la empresa interesada en invertir con una participación de 51% de las acciones del proyecto para recuperar la navegabilidad del rio Magdalena. Por último, Navalena señaló que se adelantaron algunas negociaciones con la firma brasilera interesada en invertir, pero solo se llegó a redactar un borrador de lo pactado.