Roger Federer: la leyenda continúa

Cinco años tuvieron que pasar para que Roger Federer volviera a ganar un Grand Slam. Lo había hecho en 2012, cuando derrotó al británico Andy Murray. Durante todo este tiempo lo intentó, se cayó pero se levantó, y siempre siguió con la ambición y la voluntad de prepararse para competir con jugadores mucho más jóvenes que él. Hoy en día incluso es el 17 del mundo, pero todos los siguen respetando porque saben lo que representa para el tenis. Y sin esperar nada, llegó este año al Abierto de Australia, el primer grande del año. Su intención era probar cómo respondía su cuerpo a las molestias físicas que últimamente no le habían permitido mostrar un gran nivel. Pero desde el comienzo se sintió bien. Su elegancia y técnica espectacular se vieron en la Rod Laver Arena durante dos semanas, y ayer, ante su amigo Rafa Nadal, ganó en cinco sets por 6-4, 3-6, 6-1, 3-6 y 6-3 y levantó por decimoctava vez un trofeo de un Grand Slam.

El suizo, que ganó su primer grande hace 14 años, en Wimbledon, se convirtió en el segundo jugador de más edad en lograr un Grand Slam en la era profesional, tras el australiano Ken Rosewall en los años 70.

Entre sus logros de ayer está convertirse en el primer campeón de Grand Slam en 35 años capaz de eliminar a cuatro top 10 en el camino (Tomas Berdych, Kei Nishikori, Stan Wawrinka y Rafael Nadal).

“En el tenis no hay empates, pero si los hubiera aceptaría orgulloso compartirlo contigo esta noche, Rafa”, dijo el ganador al recibir el trofeo, ante el júbilo de la Rod Laver Arena. “Es increíble cómo estás jugando viniendo de tan lejos. Seguro que has trabajado duro. Estoy feliz por ti”, añadió.

Federer y Nadal se beneficiaron en Australia de las sorprendentes eliminaciones de Andy Murray (número uno) y Novak Djokovic (número dos), que parecía que habían tomado definitivamente el testigo de los “renacidos” Federer y Nadal. “Ha sido un buen mes para mí, he disfrutado mucho. Trabajé duro para estar aquí hoy. Probablemente Roger mereció un poco más el título que yo”, dijo Nadal, quien tampoco completó la pasada temporada para tratar una lesión en la muñeca.

“Voy a seguir luchando. Siento que he vuelto a un nivel muy alto. Seguiré peleando en esta temporada”, añadió el español, que aspira a ganar su décimo Roland Garros. El de ayer fue el 35º enfrentamiento entre ambos jugadores. A pesar de perder, Nadal sigue dominando, con 23 victorias y 12 derrotas, 6-3 en las finales de los grandes.