¿Se le acabó el tiempo a Clara López para ser precandidata a la Presidencia por el Polo?

El senador Jorge Enrique Robledo, cumpliendo con la primera proposición el comité ejecutivo nacional del Polo Democrático, se inscribió el pasado 30 de enero como precandidato a la Presidencia por ese partido.

“Ratifico mi compromiso de seguir aplicando coherentemente las decisiones de los organismos de dirección de nuestro partido”, escribió Robledo en la carta enviada a Álvaro Argote y Gustavo Triana, presidente y secretario general de la colectividad, respectivamente. (Lea: Clara López y Robledo se declaran la guerra por candidatura a la presidencia)

Sin embargo, lo mismo no sucedió desde la otra orilla del partido en la que está la actual ministra del Trabajo, Clara López, quien, a pesar de que la proposición resuelve que quienes pretendan inscribirse como precandidatos a más tardar el 31 de enero, no renunció a su cargo en el Gobierno de Juan Manuel Santos y tampoco presentó su inscripción ante las directivas nacionales.

¿Se le acabó el tiempo a Clara López para ser precandidata del Polo? ¿Deberá inscribirse por firmas y dejarle libre el camino a Robledo dentro del partido? Eso es lo que está por verse. La división interna en el Polo es tan profunda que ni siquiera hay comunicación, más allá de los medios, entre Robledo y López y un sector del partido en cabeza del senador Senén Niño Avendaño ha insistido en que los lineamientos para ser aspirante por el partido sean definidos en un congreso nacional en el que estén todos los sectores y no sólo el sector del que hace parte Robledo y la mayoría de la junta directiva.

Fue justo el 31 de enero pasado cuando, en un evento en el Salón de la Constitución del Capitolio Nacional, López recibió una carta abierta respaldada con más de dos mil firmas en la que se le solicitaba a la ministra que se inscribiera como precandidata por el partido.

“Su actuación como funcionaria pública ha sido intachable, por eso ayer los neoliberales y hoy las izquierdas temen por su candidatura presidencial”, señaló el senador Niño. Es por eso que, a simple vista, queda la sensación que la proposición de la dirección ejecutiva nacional no es definitiva y que será realmente en un congreso nacional, para el que aún no hay fecha, en donde se decidirá el candidato propio que llevará el Polo.

No obstante, no se puede desconocer que el camino elegido por López, al aceptar el Ministerio del Trabajo, no ha sido muy bien visto políticamente al dejar las faldas del partido que ha mantenido oposición durante casi 16 años a los gobiernos de turno (Uribe y Santos).

Lo que no queda claro es si en la gran convergencia que propone Robledo para ganar la Presidencia, y de la que quiere ser cabeza, habrá lugar para Clara López, pues, ha sido incisivo en decir que, como se definió en la política del Polo a finales de 2016, la ministra del Trabajo no representa las ideas de ese partido en el Gobierno. Más recientemente, en entrevista con El Espectador, Robledo señaló que con la decisión de hacer parte del gabinete de Santos, López se autoexcluyó de la colectividad.

En lo único que parecen coincidir, incluso el sector Vamos Por Los Derechos del senador Iván Cepeda, es en que el próximo candidato del Polo deberá respaldar los acuerdos logrados con las Farc en La Habana y los que se inician con el ELN en Quito (Ecuador). De resto, proliferan los candidatos de centro-izquierda que buscan llegar a la Casa de Nariño y que, más que ánimo de unión, dejan ver el interés personal de llegar por caminos solitarios. En contraste, los tres precandidatos del uribismo (Iván Duque, Carlos Holmes y Óscar Iván Zuluaga) han anunciado su intención de desarrollar una campaña limpia entre ellos que defienda las ideas del Centro Democrático.